Lautaro Decurnex — Asesor Financiero Guía del Inversor
Educación Financiera

Invertir empieza
por entender

Contenido educativo sobre mercado de capitales e instrumentos financieros explicado de manera simple.

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El mercado de capitales es el lugar —hoy completamente digital— donde las empresas y los gobiernos consiguen dinero para financiarse, y donde los inversores colocan sus ahorros para obtener rendimientos. Es como un gran intermediario: conecta a quienes necesitan capital con quienes tienen capital disponible.

En Argentina, el mercado está regulado por la CNV (Comisión Nacional de Valores) y opera principalmente a través del BYMA (Bolsas y Mercados Argentinos).

🇦🇷 Contexto argentino

El mercado de capitales argentino ha crecido mucho en los últimos años en términos de participantes. Hoy cualquier persona con una cuenta comitente en un broker puede acceder a bonos, acciones, CEDEARs y fondos desde su celular.

Ahorrar es guardar dinero sin destinarlo a ningún instrumento que lo haga crecer — por ejemplo, dejarlo en una caja o en una cuenta corriente sin rendimiento. Invertir es poner ese dinero a trabajar en algún instrumento para que genere más dinero con el tiempo.

En Argentina, ahorrar en pesos sin invertir equivale a perder poder adquisitivo mes a mes debido a la inflación. La diferencia entre ambos no es solo técnica: es la diferencia entre que tu dinero se achique o crezca.

💡 Ejemplo

Si tenés $1.000.000 sin invertir y la inflación es 50% anual, en un año ese dinero equivale a solo $666.000 en términos de poder de compra. Si los mismos pesos rindieran 60% anual, terminarías con $1.600.000 — ganaste poder adquisitivo real.

La inflación es el aumento sostenido y generalizado de los precios. Cuando los precios suben, cada peso vale menos porque comprás menos cosas con la misma cantidad de dinero.

Para un inversor, la inflación es el enemigo silencioso: si tu inversión rinde 40% anual pero la inflación es 60%, en términos reales perdiste poder adquisitivo. Por eso siempre hay que mirar el rendimiento real (rendimiento menos inflación), no solo el número nominal.

⚠️ Atención

Un rendimiento nominalmente alto no siempre es buena noticia. En períodos de alta inflación, lo primero que hay que preguntarse es si el rendimiento la supera. Si no, estás perdiendo en términos reales aunque el número parezca grande.

Liquidez es la capacidad de convertir una inversión en dinero disponible rápidamente y sin perder valor en el proceso. Un instrumento muy líquido es, por ejemplo, un fondo money market: podés rescatar el dinero el mismo día. Uno de baja liquidez puede ser un inmueble: venderlo puede tardar meses.

En el mercado de capitales, la liquidez de cada instrumento varía y es un factor clave: si podés necesitar el dinero en el corto plazo, la liquidez importa tanto como el rendimiento.

El riesgo es la posibilidad de que el resultado real de una inversión sea diferente al esperado, incluyendo la posibilidad de perder parte o todo el capital. No existe inversión sin riesgo, aunque algunos instrumentos tienen un riesgo tan bajo que se consideran prácticamente seguros.

Los principales tipos de riesgo son: riesgo de crédito (que quien te debe no pague), riesgo de mercado (que el precio baje), riesgo de liquidez (que no puedas salir cuando querés) y riesgo cambiario (que el tipo de cambio juegue en tu contra).

Un portafolio es el conjunto de todas tus inversiones. Puede incluir bonos, acciones, fondos, CEDEARs, plazos fijos — todo lo que tengas invertido en simultáneo.

La idea de construir un portafolio en lugar de apostar todo a un solo instrumento es la diversificación: distribuir el riesgo para que el mal desempeño de un activo no arruine el resultado general. Un portafolio bien construido se diseña según tu perfil de riesgo, tu horizonte de tiempo y tus objetivos financieros.

Un bono del Estado es un instrumento mediante el cual el gobierno —nacional, provincial o municipal— se financia pidiendo dinero prestado al mercado. Cuando comprás un bono, le estás prestando dinero al Estado a cambio de que te devuelva ese capital en una fecha futura (vencimiento) y te pague intereses periódicos en el camino (cupones).

En Argentina existe una gran variedad de bonos según el emisor, la moneda y el tipo de ajuste: bonos en pesos a tasa fija, ajustados por inflación (CER), atados al tipo de cambio (dolar-linked) y bonos en dólares (Globales, Bonares).

Hay dos fuentes de ganancia. La primera son los cupones: pagos periódicos de intereses según las condiciones pactadas al emitirse (pueden ser mensuales, trimestrales o semestrales). La segunda es la diferencia de precio: si comprás el bono a un precio de mercado menor al valor que vas a recibir al vencimiento, esa diferencia también es ganancia.

Combinando ambas fuentes se calcula la TIR (Tasa Interna de Retorno), que es el rendimiento total anualizado del bono si lo mantenés hasta el vencimiento.

💡 Ejemplo simplificado

Comprás un bono de $100.000 a 2 años con cupón del 10% anual. Cobrarás $10.000 por año y al vencimiento recuperás tus $100.000. Total cobrado: $120.000 sobre una inversión inicial de $100.000.

El principal riesgo es el riesgo de crédito o de default: que el Estado no pueda o no quiera cumplir con sus pagos. Argentina tiene historial de reestructuraciones de deuda, lo que hace que sus bonos paguen tasas más altas que otros países, pero también implica un riesgo real.

También existe el riesgo de mercado: si necesitás vender el bono antes del vencimiento, el precio puede estar por debajo de lo que pagaste. Y el riesgo de inflación: si el bono es en pesos a tasa fija y la inflación sube mucho, tu rendimiento real puede ser negativo.

⚠️ Importante

Los bonos argentinos suelen ofrecer tasas más altas que los de otros países precisamente porque el mercado percibe mayor riesgo. Mayor rendimiento siempre implica mayor riesgo.

El precio de un bono en el mercado secundario depende principalmente del rendimiento que exige el mercado en cada momento. Cuando el mercado exige tasas más altas, los bonos ya emitidos pierden atractivo y su precio tiende a bajar. Por el contrario, cuando las tasas bajan, los bonos existentes suelen aumentar de precio.

También influye la percepción de riesgo del emisor. Si los inversores consideran que existe una mayor probabilidad de incumplimiento o deterioro económico, exigirán un mayor rendimiento para invertir, lo que normalmente genera una caída en el precio del bono.

Además, existen otros factores relevantes:

  • el plazo restante hasta el vencimiento,
  • el tipo de instrumento (tasa fija, CER, dolar linked, hard dolar),
  • la liquidez del bono,
  • las expectativas de inflación y devaluación,
  • y el contexto económico y financiero general.

Comprender la relación entre rendimiento exigido y precio es uno de los conceptos más importantes de la renta fija, ya que explica gran parte de los movimientos diarios del mercado de bonos.

Un bono en pesos paga sus cupones y devuelve el capital en moneda local. Dentro de los bonos en pesos hay variantes: a tasa fija, a tasa variable, ajustados por inflación (CER) o por tipo de cambio (dolar-linked).

Un bono en dólares —como los Globales o los Bonares— paga sus cupones y amortizaciones en dólares. Una característica importante: estos bonos pueden adquirirse con pesos a través del mercado local, lo que los hace accesibles sin necesidad de tener dólares previos. La elección entre uno y otro depende de tu visión sobre la inflación, el tipo de cambio y la tasa de interés en cada moneda.

La TIR (Tasa Interna de Retorno) es el rendimiento anual que obtenés si comprás el bono al precio actual y lo mantenés hasta su vencimiento cobrando todos los cupones. Es la métrica más usada para comparar bonos entre sí porque tiene en cuenta tanto los cupones como la diferencia entre el precio de compra y el valor de rescate.

Si un bono cotiza por debajo de su valor nominal, la TIR será mayor que la tasa del cupón. Siempre comparar bonos por TIR y no solo por la tasa del cupón.

Una Obligación Negociable (ON) es un bono emitido por una empresa privada. Funciona exactamente igual que un bono del Estado: la empresa se financia pidiendo dinero al mercado, a cambio de pagar intereses periódicos y devolver el capital al vencimiento.

La diferencia fundamental es el emisor. En lugar del Estado, es una empresa como YPF, Pampa Energía, Mercado Libre o cualquier otra que acceda al mercado de capitales para financiarse.

Al igual que con los bonos del Estado, las ganancias provienen de dos fuentes: los cupones periódicos que paga la empresa y la diferencia de precio entre lo que pagaste y lo que recibís al vencimiento.

Muchas ONs en Argentina están denominadas en dólares y pagan sus cupones y amortizaciones en esa moneda, lo que las convierte en una herramienta de dolarización con renta periódica. Pueden adquirirse con pesos a través del mercado local, sin necesidad de contar con dólares previos. La TIR de la ON refleja el rendimiento total anualizado si mantenés la inversión hasta el vencimiento.

El riesgo principal es el riesgo de crédito empresarial: que la empresa no pueda pagar. A diferencia del Estado, una empresa puede quebrar y el inversor puede perder parte o todo su capital. Por eso es clave analizar la solidez financiera del emisor.

También existe riesgo de liquidez: algunas ONs tienen poco volumen de operaciones y puede ser difícil venderlas antes del vencimiento sin resignar precio. Y como en todos los instrumentos de renta fija, si las tasas de mercado suben, el precio de la ON puede caer.

El precio depende de la percepción del riesgo crediticio de la empresa (su solidez financiera, historial de pagos, sector), de las tasas de interés del mercado y del plazo restante.

Una empresa con buenas calificaciones crediticias emite ONs a tasas más bajas. Una empresa con mayor riesgo percibido debe ofrecer tasas más altas para atraer inversores. En períodos de incertidumbre macroeconómica, incluso las buenas empresas ven sus ONs cotizar a precios más bajos.

Las ONs hard dolar tienen la ventaja de estar denominadas y pagaderas en dólares reales, tanto en el cobro de intereses como en la devolución del capital. A diferencia de otros instrumentos dolarizados, no dependen de una conversión a pesos al tipo de cambio oficial.

Por este motivo, suelen ser utilizadas por inversores que buscan dolarizar parte de su cartera y obtener renta en moneda dura dentro del mercado local.

Además, muchas ONs son emitidas por empresas privadas de buena calidad crediticia, lo que permite diversificar el riesgo respecto de los bonos soberanos.

El plazo fijo en dólares de un banco suele ofrecer tasas muy bajas (muchas veces menos del 1% anual). Las ONs de empresas sólidas suelen ofrecer entre 6% y 9% anual en dólares, con pagos periódicos. La diferencia es muy significativa.

El trade-off es el riesgo: el plazo fijo tiene garantía del FGD hasta cierto monto, mientras que la ON depende de que la empresa pague. Para quienes buscan renta en dólares con riesgo moderado y horizonte de mediano plazo, las ONs suelen ser una alternativa superadora al plazo fijo en dólares.

⚠️ Atención

Las tasas de ONs varían constantemente según las condiciones de mercado. Los valores mencionados son orientativos. Consultá siempre el rendimiento actualizado antes de invertir.

Una caución bursátil es una operación de préstamo de muy corto plazo dentro del mercado de valores. Quien necesita liquidez temporaria deja títulos como garantía y recibe pesos prestados. Quien tiene pesos disponibles los presta y recibe intereses.

Para el inversor que presta los pesos, la caución es una inversión de renta fija de corto plazo (generalmente de 1 a 120 días) con tasa pactada de antemano y respaldada por títulos en garantía. Es una de las inversiones más conservadoras del mercado bursátil.

La ganancia es simple: prestás tus pesos a una tasa de interés pactada al inicio y al vencimiento recibís el capital más los intereses. No hay sorpresas: sabés exactamente cuánto vas a cobrar desde el momento en que cerrás la operación.

Es similar a un plazo fijo en cuanto a la previsibilidad, pero con la ventaja de que podés hacerlo desde 1 día hasta varios meses, eligiendo el plazo que más te convenga.

El riesgo de una caución colocadora (cuando vos prestás los pesos) es muy bajo. La operación está garantizada por BYMA: si quien tomó prestado no devuelve el dinero, el mercado ejecuta los títulos que dejó en garantía para pagarte.

El principal riesgo es el de inflación: si la tasa de la caución queda por debajo de la inflación del período, perdés poder adquisitivo en términos reales. En escenarios de alta inflación, la tasa de caución suele ser positiva pero no siempre la supera.

La tasa de la caución está muy ligada a la tasa de política monetaria del BCRA. Cuando el BCRA sube las tasas de referencia, las tasas de caución suben también.

También influye la liquidez del sistema: cuando hay mucha liquidez disponible en el mercado (muchos pesos buscando rendimiento), las tasas bajan. En momentos de escasez de pesos, suben. Es un termómetro muy sensible de las condiciones monetarias del día a día.

Ambos son instrumentos de renta fija de corto plazo con tasa pactada, pero tienen diferencias importantes. El plazo fijo lo hacés en un banco y el dinero queda inmovilizado hasta el vencimiento. La caución la hacés a través de un broker bursátil, opera dentro del mercado de capitales y podés elegir plazos desde 1 día.

Además, la tasa de caución suele ser más competitiva que la del plazo fijo tradicional. La caución requiere tener una cuenta comitente, mientras que el plazo fijo solo necesita una cuenta bancaria.

Sí, existen cauciones en dólares operadas en el segmento en moneda extranjera de BYMA. Sin embargo, las tasas en dólares suelen ser muy bajas —a veces menores al 1% anual— porque hay poca demanda de dólares prestados dentro del mercado local.

Las cauciones en pesos son mucho más utilizadas y ofrecen tasas significativamente más atractivas. Las cauciones en dólares pueden ser útiles para quien tiene dólares ociosos y quiere hacerlos rendir algo mínimo en el muy corto plazo.

Una acción es una fracción del capital de una empresa. Cuando comprás una acción, te convertís en dueño de una parte proporcional de esa empresa: participás de sus ganancias, de su crecimiento y también de sus pérdidas.

A diferencia de los bonos, donde el inversor es un acreedor (le prestó dinero a alguien), el accionista es socio. Si la empresa crece y vale más, tus acciones valen más. Si la empresa tiene problemas, tus acciones pierden valor.

Hay dos formas. La primera es la suba del precio (plusvalía): comprás la acción a $100 y la vendés a $150, ganaste $50 por acción. La segunda son los dividendos: algunas empresas distribuyen parte de sus ganancias entre los accionistas de forma periódica.

No todas las empresas pagan dividendos: muchas reinvierten todas sus ganancias para crecer más rápido. En Argentina, las empresas del Merval suelen pagar dividendos con menor frecuencia que las del S&P 500 en EE.UU.

Las acciones son el instrumento de mayor riesgo y mayor potencial de retorno. El precio puede subir mucho pero también caer mucho, y a diferencia de un bono no tenés garantía de recuperar tu capital.

Los riesgos incluyen el riesgo de mercado (caídas generales de la bolsa), el riesgo específico de la empresa (malos resultados, cambio de management), el riesgo sectorial y en Argentina el riesgo regulatorio y macroeconómico que puede afectar los precios con independencia de los fundamentos de la empresa.

⚠️ Importante

Las acciones no son para inversores que puedan necesitar el dinero en el corto plazo. Su mayor potencial de rendimiento viene acompañado de volatilidad que puede ser difícil de tolerar si no estás preparado.

El precio depende de las expectativas sobre las ganancias futuras de la empresa, del contexto macroeconómico, de las tasas de interés (cuando suben, las acciones tienden a bajar porque los bonos se vuelven más atractivos), de los resultados trimestrales y del sentimiento general del mercado.

En el corto plazo, el precio puede moverse mucho por noticias o rumores. En el largo plazo, tiende a reflejar la evolución real de los negocios de la empresa.

El Merval es el principal índice bursátil de Argentina. Refleja el desempeño de las acciones más importantes que cotizan en BYMA, ponderadas por su capitalización de mercado y volumen operado.

Cuando se dice "la bolsa subió 3% hoy", generalmente se hace referencia al Merval. Las empresas que lo componen son líderes en sectores como energía (YPF, Pampa), bancos (Galicia, Macro) y materiales (Ternium). Es el termómetro del mercado accionario argentino.

Las acciones argentinas tienen un perfil de riesgo alto, pero también han protagonizado períodos de rendimientos extraordinarios. Son apropiadas para inversores con horizonte de mediano a largo plazo (más de 2 años), tolerancia a la volatilidad y capacidad de mantener la inversión en momentos de caída.

No son recomendables como única inversión ni para quienes necesiten el dinero en el corto plazo. Dentro de una cartera diversificada, una posición acotada en acciones argentinas puede aportar potencial de crecimiento significativo.

Un CEDEAR (Certificado de Depósito Argentino) es un certificado que representa acciones de empresas extranjeras pero que cotiza en el mercado argentino en pesos. Te permite invertir en empresas como Apple, Amazon, Google, Tesla o Coca-Cola sin necesidad de abrir una cuenta en el exterior ni tener dólares.

También existen CEDEARs de ETFs como el SPY (que replica el S&P 500), lo que permite acceder a una cartera diversificada de 500 empresas americanas desde Argentina en pesos.

Las ganancias vienen de dos fuentes combinadas: la suba del precio de la acción subyacente en su mercado de origen (si Apple sube en el Nasdaq) y la suba del tipo de cambio (si el dólar sube respecto al peso, el CEDEAR sube en pesos aunque la acción no se haya movido).

Esta doble exposición hace que los CEDEARs sean una forma implícita de dolarizarse: si el tipo de cambio sube fuerte, el CEDEAR sube en pesos aunque la acción original no haya cambiado de precio.

💡 Ejemplo

Si Apple no se movió en dólares pero el tipo de cambio subió 20%, tu CEDEAR de Apple subió aproximadamente 20% en pesos. Si además Apple subió 10% en el Nasdaq, tu ganancia total en pesos fue de aproximadamente 32%.

Los riesgos son los mismos que los de las acciones extranjeras: si Apple cae 30% en el Nasdaq, tu CEDEAR de Apple también cae. A eso se suma el riesgo cambiario inverso: si el tipo de cambio baja (el peso se aprecia), el CEDEAR puede perder valor en pesos incluso si la acción sube en dólares.

También existe el riesgo de brecha cambiaria: el precio del CEDEAR está ligado al tipo de cambio implícito (contado con liquidación), no al oficial, lo que puede generar diferencias con el precio internacional.

El precio en pesos de un CEDEAR depende de tres variables: el precio de la acción original en su mercado (Nasdaq, NYSE), el tipo de cambio implícito (dólar CCL o MEP) y el ratio de conversión (cuántas acciones originales representa cada CEDEAR).

Fórmula simplificada: Precio CEDEAR en pesos = Precio acción en USD × Tipo de cambio CCL ÷ Ratio. Por eso, un CEDEAR puede subir en pesos aunque la empresa no haya movido su cotización, simplemente porque el dólar subió.

El ratio indica cuántas acciones originales del exterior equivale a cada CEDEAR. Por ejemplo, el CEDEAR de Apple tiene un ratio de 10: necesitás 10 CEDEARs para tener el equivalente a 1 acción de Apple en el Nasdaq.

Esto permite que acciones muy caras en dólares (como Amazon o Google) sean accesibles en fracciones pequeñas. El ratio es fijo y lo establece BYMA. Es importante conocerlo para calcular si el CEDEAR cotiza con premio o descuento respecto a su valor teórico.

Depende del objetivo. Comprar dólares es una reserva de valor: no genera rendimiento pero protege contra la devaluación. Un CEDEAR también protege contra la devaluación pero además tiene la posibilidad de generar rendimiento adicional si la empresa subyacente crece.

El riesgo es que si la empresa cae, podés perder incluso en dólares. Para quien quiere preservar valor con horizonte de largo plazo, los CEDEARs de empresas sólidas o ETFs diversificados suelen ser una alternativa superadora a simplemente tener dólares guardados.

Un Fondo Común de Inversión es un vehículo colectivo: muchos inversores aportan dinero a un fondo administrado por profesionales (una Sociedad Gerente), quienes invierten ese capital en una cartera diversificada de activos según los objetivos del fondo.

Cada inversor recibe cuotapartes proporcionales a lo que aportó. El valor de cada cuotaparte sube o baja según el desempeño de los activos en los que invierte el fondo. Es la forma más accesible de invertir con gestión profesional desde montos muy pequeños.

La ganancia se refleja en el aumento del valor de la cuotaparte. Si compraste cuotapartes a $1.000 y hoy valen $1.200, ganaste 20%. No recibís pagos periódicos como los cupones de un bono: toda la rentabilidad queda acumulada dentro del fondo y se materializa cuando rescatás las cuotapartes.

La rentabilidad depende completamente del tipo de fondo y de los activos en los que invierte. Un money market sube todos los días de forma gradual; un fondo de acciones puede tener movimientos bruscos.

Los riesgos dependen del tipo de fondo. Un fondo money market tiene riesgo casi nulo. Un fondo de renta variable invierte en acciones y puede tener caídas significativas. Los riesgos generales incluyen el riesgo de mercado, el riesgo de crédito y el riesgo de liquidez.

A mayor potencial de rendimiento, mayor el riesgo del fondo. La CAFCI (Cámara Argentina de Fondos Comunes de Inversión) y la CNV regulan y supervisan todos los fondos públicos argentinos.

💡 Tipos por riesgo (de menor a mayor)

Money Market → Renta Fija en pesos → CER → Dolar-linked → Renta Fija en USD → Mixtos → Renta Variable

El valor de la cuotaparte es el valor total de los activos del fondo dividido por la cantidad de cuotapartes en circulación. Sube cuando los activos del fondo suben de precio y baja cuando caen.

Para un fondo money market, el valor sube todos los días de forma gradual y predecible. Para un fondo de acciones, el valor puede moverse mucho de un día al otro. La CAFCI publica diariamente el valor de cuotaparte de todos los fondos argentinos.

Depende del tipo de fondo. Los fondos money market tienen rescate inmediato (T+0): el dinero está disponible el mismo día. Los fondos de renta fija suelen tener rescate a 24 horas hábiles (T+1). Los fondos de renta variable o mixtos pueden tener rescate a 48 o 72 horas hábiles (T+2 o T+3).

Esta flexibilidad es una de las grandes ventajas frente al plazo fijo tradicional, donde el capital queda inmovilizado hasta el vencimiento sin posibilidad de rescate anticipado.

La elección depende de tres factores: tu horizonte de tiempo, tu tolerancia al riesgo y tu objetivo.

Si necesitás liquidez inmediata y no querés riesgo: money market. Si buscás protegerte de la inflación en pesos: fondo CER. Si querés dolarizarte gradualmente: fondo dolar-linked o renta fija en dólares. Si buscás máximo potencial de crecimiento y aceptás volatilidad: fondo de renta variable. Para la mayoría de los inversores conservadores o moderados, empezar por un money market y luego diversificar es la estrategia más razonable.

Una opción es un contrato que te da el derecho — pero no la obligación — de comprar o vender un activo a un precio determinado (precio de ejercicio o strike) en una fecha futura. A cambio de ese derecho, pagás una prima al vendedor.

Existen dos tipos: las opciones de compra (call), que te dan el derecho a comprar, y las opciones de venta (put), que te dan el derecho a vender. En Argentina, las más operadas son sobre acciones del Merval y sobre el dólar.

La forma más simple: si comprás un call sobre una acción y el precio sube por encima del strike más la prima que pagaste, ganás la diferencia. Si comprás un put y el precio baja por debajo del strike menos la prima, también ganás.

También podés vender opciones para cobrar la prima: si el precio no llega al strike al vencimiento, la opción expira sin valor y vos te quedás con la prima cobrada. Esta estrategia es utilizada frecuentemente por inversores que ya tienen acciones (covered call).

Las opciones son instrumentos complejos con perfiles de riesgo asimétricos. Si comprás una opción, el máximo que podés perder es la prima que pagaste (riesgo limitado). Si vendés una opción, cobrás la prima pero tu pérdida potencial puede ser muy grande si el mercado se mueve en tu contra.

⚠️ Importante

Las opciones no son instrumentos recomendados para inversores sin experiencia previa. La mayoría de las opciones compradas expiran sin valor, lo que significa la pérdida total de la prima invertida. Es fundamental entender bien el mecanismo antes de operar.

El precio de una opción depende de varios factores. Los principales son: el precio actual del activo respecto al strike, el tiempo restante hasta el vencimiento (a mayor tiempo, mayor prima), la volatilidad implícita del activo (a mayor volatilidad esperada, mayor prima) y las tasas de interés vigentes.

El modelo matemático más usado para calcular el precio teórico de una opción es el modelo de Black-Scholes.

Estas expresiones describen la relación entre el precio actual del activo y el strike. Una opción call está "in the money" cuando el precio del activo es mayor al strike — ejercerla ya sería rentable. Está "out of the money" cuando el precio está por debajo del strike. Y "at the money" cuando son iguales.

Las opciones out of the money son más baratas (menor prima) pero tienen menor probabilidad de ser rentables al vencimiento.

Un inversor conservador puede usar opciones no para especular sino para cubrir su cartera. La estrategia más común es comprar puts sobre acciones que ya tenés: si la acción cae, el put sube de valor y compensa parte de la pérdida — es como un seguro sobre tu posición.

Otra estrategia es el covered call: si tenés acciones, vendés calls sobre ellas para cobrar primas y mejorar el rendimiento de tu cartera. Estas estrategias permiten aprovechar los derivados sin asumir los riesgos extremos de la especulación.

Un futuro es un contrato en el que dos partes se comprometen a comprar y vender un activo en una fecha futura a un precio pactado hoy. A diferencia de la opción, acá no hay un derecho sino una obligación para ambas partes.

Los futuros más operados en Argentina son los futuros de dólar en el ROFEX (mercado de futuros de Rosario), que permiten pactar hoy el tipo de cambio al que comprás o vendés dólares en una fecha futura. También existen futuros sobre tasas de interés, índices y commodities.

Si comprás un futuro de dólar a $1.200 para dentro de 3 meses y al vencimiento el dólar está a $1.400, ganás la diferencia de $200 por cada dólar del contrato. El resultado se liquida diariamente (mark to market): cada día, si el precio del futuro se movió a tu favor, recibís esa diferencia en tu cuenta.

Esta liquidación diaria hace que los futuros sean muy diferentes a otros instrumentos: no esperás al vencimiento para ver si ganaste o perdiste.

Los futuros tienen apalancamiento implícito: con una garantía relativamente pequeña controlás un contrato de mayor tamaño. Esto amplifica tanto las ganancias como las pérdidas.

Si el mercado se mueve en tu contra, las pérdidas diarias se descuentan de tu garantía y si no la reponés, tu posición puede ser cerrada forzosamente. El riesgo principal es no entender el apalancamiento y quedar expuesto a pérdidas mayores al capital inicial.

⚠️ Importante

Los futuros son instrumentos para inversores con experiencia y clara comprensión del mecanismo. No son apropiados para comenzar a invertir ni como posición especulativa sin gestión activa del riesgo.

El precio de un futuro está relacionado al precio del activo subyacente hoy (precio spot) más el costo de mantener esa posición hasta el vencimiento (costo de carry). Para los futuros de dólar en Argentina, el precio refleja las expectativas del mercado sobre el tipo de cambio a futuro, influidas por la tasa de interés en pesos y las expectativas de devaluación.

Cuando la diferencia entre el precio del futuro y el precio spot actual es grande, se llama "base" y su evolución es otro factor clave a considerar.

Los futuros de dólar tienen dos usos principales. El primero es la cobertura: una empresa exportadora que recibirá dólares en 3 meses puede vender futuros hoy para asegurarse un tipo de cambio, protegiéndose de una posible apreciación del peso. Una empresa importadora puede hacer lo contrario.

El segundo uso es la especulación: si creés que el dólar va a subir más de lo que el futuro está preciando, comprás futuros esperando ganar con esa diferencia. Para el inversor minorista, la cobertura cambiaria es el uso más lógico.

La diferencia fundamental es la obligatoriedad. En un futuro, ambas partes están obligadas a cumplir el contrato al vencimiento. En una opción, el comprador tiene el derecho pero no la obligación de ejercer.

Con opciones, el comprador sabe desde el inicio cuánto puede perder como máximo (la prima). Con futuros, la pérdida potencial es en principio ilimitada. Los futuros son más simples conceptualmente pero requieren mayor atención y gestión activa del riesgo.

Un índice bursátil es un número que representa el desempeño promedio de un grupo de activos seleccionados. Sirve como termómetro del mercado: si el índice sube, en general las acciones que lo componen subieron; si baja, cayeron.

Cada índice tiene sus propias reglas de composición y ponderación. Los más conocidos son el S&P 500 (500 empresas más grandes de EE.UU.), el Nasdaq 100 (tecnológicas americanas), el Dow Jones (30 grandes empresas de EE.UU.) y el Merval (principales acciones argentinas).

💡 Ejemplo

Cuando dicen "el S&P 500 subió 1,5% hoy", significa que el valor promedio ponderado de las 500 empresas que lo componen subió ese porcentaje respecto al día anterior.

Un ETF (Exchange Traded Fund) es un fondo de inversión que cotiza en bolsa como si fuera una acción. Generalmente replica el desempeño de un índice: si comprás el ETF SPY, estás invirtiendo en las 500 empresas del S&P 500 a la vez, con una sola operación.

Los ETFs combinan la diversificación de un fondo con la flexibilidad de una acción: podés comprarlos y venderlos en cualquier momento durante el horario bursátil. En Argentina podés acceder a ETFs mediante CEDEARs de ETFs como el SPY, QQQ o el EWZ (Brasil).

El análisis técnico es un método para evaluar inversiones basándose en el historial de precios y volumen de operaciones, representado en gráficos. La premisa es que los patrones del pasado tienden a repetirse y que toda la información disponible ya está reflejada en el precio.

Los analistas técnicos usan herramientas como medias móviles, niveles de soporte y resistencia, bandas de Bollinger y osciladores (RSI, MACD) para intentar anticipar movimientos futuros. Es ampliamente usado para decisiones de corto plazo.

⚠️ A tener en cuenta

El análisis técnico no predice el futuro con certeza. Es una herramienta de probabilidades, no de certezas. Muchos inversores de largo plazo lo consideran secundario frente al análisis fundamental.

El análisis fundamental evalúa el valor intrínseco de un activo estudiando los datos reales del negocio o del emisor: ingresos, ganancias, deuda, flujo de caja, ventajas competitivas, calidad del management y perspectivas del sector.

Para acciones, implica analizar los balances de la empresa. Para bonos, implica estudiar la capacidad de pago del emisor. La premisa es que el precio del mercado puede diferir temporalmente del valor real, y que a largo plazo convergen. Es el enfoque de inversores como Warren Buffett.

La TEA es la tasa de interés anual que incluye el efecto del interés compuesto: los intereses que generás se reinvierten y a su vez generan más intereses. Es la forma más precisa de comparar instrumentos con distintas frecuencias de pago.

Por ejemplo, una tasa mensual del 5% no equivale al 60% anual (5% × 12): el interés compuesto la lleva a una TEA de aproximadamente 79,6% anual. Siempre comparar inversiones usando la TEA para tener una métrica equivalente.

💡 Relación con otras tasas

TNA (Tasa Nominal Anual) no considera el efecto del reinvierte de intereses. TEA sí. Para el mismo instrumento, la TEA siempre es mayor o igual a la TNA cuando hay capitalización.

La duration (duración) es una medida que indica cuán sensible es el precio de un bono a los cambios en las tasas de interés. Aunque tiene una fórmula matemática específica, de forma simplificada representa el "plazo promedio ponderado" en el que recuperás tu inversión considerando todos los flujos de fondos del bono.

Un bono con duration alta es más sensible a los cambios de tasas: si las tasas suben 1%, su precio cae más que el de un bono con duration baja. Por eso, en contextos de tasas en alza, se prefieren bonos de duration corta para minimizar el riesgo de mercado.

Las letras son instrumentos de deuda de corto plazo emitidos por el Estado. Son similares a los bonos pero con plazos más cortos (semanas a meses) y generalmente no pagan cupones periódicos: se emiten a descuento y al vencimiento se cobra el valor nominal.

En Argentina las más conocidas son las LECAPs (Letras Capitalizables en pesos, con tasa fija) y las LETES (Letras del Tesoro en dólares). Son muy usadas por inversores que buscan liquidez a corto plazo con mayor rendimiento que una caución, sin asumir el riesgo de plazo de un bono largo.

La liquidez de un activo es la facilidad con la que puede comprarse o venderse en el mercado sin que la operación en sí misma afecte significativamente su precio. Un activo muy líquido (como el dólar o las acciones de YPF) puede operarse en grandes volúmenes sin mover el precio. Uno poco líquido puede "moverse" con operaciones pequeñas.

La liquidez depende del volumen diario operado y de la cantidad de compradores y vendedores activos. Activos poco líquidos suelen tener spreads altos entre el precio de compra y el de venta, lo que encarece la operación.

El mercado primario es donde se emiten los activos por primera vez: el Estado o una empresa coloca bonos u acciones nuevas y obtiene fondos frescos del inversor. Es la "primera venta".

El mercado secundario es donde esos activos ya emitidos se compran y venden entre inversores, sin que el emisor original reciba nuevos fondos. La bolsa es el mercado secundario por excelencia. La mayoría de las operaciones cotidianas ocurren en el mercado secundario.

💡 Analogía

El mercado primario es como comprar un auto 0km directamente en la concesionaria (el dinero va al fabricante). El mercado secundario es como comprarlo usado entre particulares (el fabricante no recibe nada).

Una licitación es el proceso mediante el cual el Estado (o una empresa) emite nuevos títulos en el mercado primario. Los inversores presentan ofertas indicando qué cantidad quieren comprar y a qué precio o tasa están dispuestos a hacerlo. El emisor acepta las ofertas que le resulten más convenientes hasta cubrir el monto que necesita financiar.

En Argentina, el Ministerio de Economía realiza licitaciones de letras y bonos del Tesoro regularmente. Los inversores minoristas pueden participar a través de su broker, aunque muchas veces los grandes volúmenes los manejan bancos e inversores institucionales.

El valor técnico es el valor teórico de un bono en un momento dado, calculado a partir de su valor nominal original más los intereses devengados desde el último cupón hasta la fecha actual, menos las amortizaciones ya pagadas. Es el valor "justo" del bono según sus condiciones contractuales, independientemente de lo que cotice en el mercado.

Comparar el precio de mercado con el valor técnico permite saber si un bono cotiza con descuento (precio menor al valor técnico, posible oportunidad) o con premio (precio mayor al valor técnico).

La paridad es el porcentaje que representa el precio de mercado de un bono respecto a su valor nominal (el valor al que fue emitido y al que será rescatado). Se expresa como porcentaje.

Si un bono con valor nominal de $100 cotiza a $85, su paridad es 85%. Si cotiza a $110, su paridad es 110%. Un bono que cotiza "a la par" tiene una paridad del 100%. Los bonos argentinos frecuentemente cotizan con paridades bajas (por debajo del 100%) lo que implica que el mercado los considera riesgosos.

💡 Relación con TIR

A menor paridad (precio más bajo), mayor TIR. Esto es porque comprás más barato pero seguís cobrando los mismos cupones y el mismo valor nominal al vencimiento.

Un split es una división de acciones: la empresa aumenta la cantidad de acciones en circulación reduciendo proporcionalmente el precio de cada una. Por ejemplo, en un split 4:1, cada acción se convierte en 4 acciones y el precio se divide por 4.

El valor total de la inversión no cambia: si tenías 1 acción a $400, después del split tenés 4 acciones a $100. La empresa hace esto para hacer sus acciones más accesibles a inversores pequeños. Apple y Tesla hicieron splits famosos en los últimos años. En Argentina es menos frecuente pero también ocurre.

YTD (Year To Date) significa "desde el inicio del año hasta hoy". Es una forma de medir el rendimiento o variación de un activo desde el 1° de enero del año en curso hasta la fecha actual.

Se usa para comparar el desempeño de distintos activos o carteras en un mismo período de referencia. Por ejemplo, si un bono tiene un YTD de +35%, significa que desde el 1° de enero hasta hoy acumuló una ganancia del 35%. Es una de las métricas más usadas en reportes y análisis de mercado.

📌 Otras siglas similares

MTD (Month To Date): desde el inicio del mes. QTD (Quarter To Date): desde el inicio del trimestre. ITD (Inception To Date): desde que comenzó la inversión.